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VILLENA Y LA MORENICA

 

 

Otro año más, justo a la cita, en los primeros días del mes de Septiembre, Villena, cuna árabe, capital del alto Vinalopo, despierta a sus tradiciones, más profundas y ancestrales, despierta a la fantasía, al frenesí, a la ilusión, a la vida, despierta al comienzo y amanecer, de sus Fiestas de Moros y Cristianos, en honor, a su madre morena, María de las Virtudes.

Todo el Pueblo, brilla por su esplendor, las calles rebosan de alegría, el aire se hace denso, como si augurara, los días de alegría venideros. Todas las mujeres villeneras, encalando de blanco virginal, las fachadas de sus casas, conforme marcan los cánones de la tradición, sacando de los armarios los trajes festeros, que han estado un año, en completo silencio, revisándolos, esaustivamente, perfilando los últimos detalles, aquí falta un botón, esta capa Hay que plancharla y colgarla con mucho cuidado, no se arrugue, para que este todo preparado y a punto, antes del día cinco de Septiembre. En este día grande de la Fiesta Villenense, es cuando empiezan Oficialmente, con el Pregón en el Ayuntamiento de la Ciudad, el desfile de Bandas y a las cuatro de la tarde, sin retraso ni dilación, la Entrada de Moros y Cristianos, con sus catorce Comparsas al frente, abriendo el Desfile los Moros Viejos y Terminándolo la Comparsa de Cristianos. El villenero o villenera, esa tarde se pondrá el traje de la Comparsa elegida y desfilará con esa alegría y buen hacer que le caracteriza, sin olvidar en ningún momento, en honor, de quien se celebran estas Fiestas, la Perla más preciada que posee la ciudad de Villena, esa madre, que muchas villeneras honran con su propio nombre, María de las Virtudes, o ¡VIRTU! Que es todavía mas villenero.

En este día cinco, el pueblo se repartirá entre dos actos, unos desfilaran en la Entrada y otros, irán como romeros, al Santuario, de las Virtudes, distante de la Población unos 8 KM.para trasladar a hombros hasta Villena a la Virgen, donde quedara hospedada durante los cinco días que dure la Fiesta en la Iglesia Arciprestal de Santiago, para que todo el Pueblo pueda honrarla y venerarla. Entre tanto irán pasando los días de Fiesta, con un apretado calendario de actos, hasta el día nueve por la mañana, bien temprano, que la Virgen, será trasladada precedida por todas las Comparsas y publico en general y autoridades, hasta el paso a nivel del ferrocarril, conforme estipula la tradición, donde será despedida oficialmente de la ciudad. Aunque en el Santuario, estará medio pueblo de Villena, esperándola, para acompañarla a su residencia oficial, donde estará, hasta el próximo año, en el que se volverá a repetir la tradición, de las Fiestas de Moros y Cristianos, más antiguas y con más solera de toda España.

Entre tanto en los salones de las Comparsas, en los bares y en las casas villeneras, se estará preparando el almuerzo típico de la tierra, que esta compuesto, de pataticas al motón o a lo pobre, huevos, pimientos y sardinas fritas, todo esto regado con un buen vinico tinto de la Tierra, como colofón de honor a la Fiesta.

Al día siguiente Villena y sus pobladores, vuelven a la normalidad de la vida cotidiana, tristes, porque han terminado las Fiestas, pero contentos pesando en las del año venidero, que tienen que ser igual o mejores que las pasadas. Recordando todos los festeros y participantes en estas Fiestas, la frase más típica y con más solera de este evento, ¡ DÍA CUATRO QUE FUERA! Y lo pasao, pasao está.

Y con este pensamiento iniciar otra vez el día a día, de este pueblo, humilde, noble y trabajador y que demuestra con la celebración anual de sus Fiestas, que es un excelente guardián de sus tradiciones más arraigadas y profundas, y que cualquier hombre o mujer de esta tierra, guarda y defiende, como ORO EN PAÑO. De esta forma mi pueblo progresa y avanza agigantadamente en estos nuevos tiempos, de tecnología y modernidad.

 

Fdo. Manuel Esteban Lozano