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LA IGLESIA ACTUAL

 

Esta semana estallo, el escándalo, la polémica estaba servida, un sacerdote joven, de un pueblecito de 13000 habitantes, tiene la valentía de reconocer que es gay, menudo problema se ha buscado, ya una persona que no se pone la estola, puede buscarse la ruina, con esta afirmación, pues cuanto más un cura católico.

El hecho de ser gay, en la sociedad actual y para las personas liberales y de mente abierta, no tiene mayor importancia, simplemente, es una tendencia o desviación, o gusto en las preferencias sexuales, de cualquier persona, es un tema puramente, de libertad de elección, de cada persona y entra dentro del ámbito de la privacidad de cada cual.

Pero que un cura afirme que es GAY, todavía con esta mentalidad, de libertad que intentamos, que nos caracterice, a los hombres y mujeres de este siglo, todavía choca frontalmente, con muchas filosofías, de vida, de muchisimas personas y sobre todo con la filosofía actual de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana, cuando se toca el tema del celibato, o voto de castidad estricto, que esta obligado a practicar en su vida cotidiana, un sacerdote o una monja.

Esto, todos los católicos sabemos, que ellos, son hombres y mujeres, como nosotros, con todos sus defectos y virtudes, y aunque una persona sienta la llamada de Dios, para dedicarse a este Oficio, con Sacramento incluido, la carne es débil y son muchas las tentaciones, sobre todo en la sociedad de nuestros días, donde todo es materialismo y falta de espiritualidad.

La Iglesia, intenta aperturarse poco a poco, en muchos temas, en los cuales, se ha quedado totalmente obsoleta y caduca, la prueba la tenemos en que en los templos a la hora de las misas, la edad media de personas, que siguen practicando la buena costumbre de asistir a este acto, esta entre 60 y 65 años, notándose vacante el porcentaje de juventud, algo esta fallando, en la dirección, de la Iglesia.

Vocaciones cada día hay menos, aun joven, no le resulta nada de atractiva la idea, de hacerse sacerdote y al mismo tiempo, condenarse de por vida, a no poder experimentar, el amor de una mujer, o el ejercicio del sexo, visto desde el punto de vista humano y racional.

Por lo tanto, hoy en día ,el Celibato, es una barrera insalvable, para que la Iglesia, pueda tener una cantera asegurada, de nuevas vocaciones. Seguro que no iban a faltar curas, con la carencia que hay en la actualidad. Hay muchos curas casados y apartados de la iglesia, por el único error de haberse enamorado de una mujer, con la cual podrían haber compartido su vida, siendo sacerdotes, son muchos los católicos, que opinan y tienen el mismo pensamiento que yo.

Esperemos que ESTOS, entre comillas, escándalos, hagan tanvalearse los cimientos filosofales de la Iglesia del Siglo XXI y que sirva para que, la Jerarquía eclesiástica, se de cuenta, que la doctrina de Jesús, debe ser impartida y enseñada, pero no con hipocresía y fariseismos y que los seglares somos los cimientos de esa Iglesia y necesitamos, que cambien la mentalidad, actual y se habrán mucho más al pueblo, a las ideas actuales, del día a día, para que de esta forma la Iglesia, que instauro en la tierra Jesús, siga sus pasos fielmente y sin inventar nada, que EL no enseñara, o hiciera.

Por lo tanto desde mi humilde punto de vista, sobra, de las normas de la Iglesia de hoy, el Celibato y de esta forma los sacerdotes no se tendrían, que revelar, a este voto, obsoleto y caduco y que aun perdura en este Siglo XXI.

¿No les Parece?

 

Manuel Esteban Lozano